

No se trata solo de una batalla por textos legales, sino de un pulso definitivo por quién define, cómo se gobierna y para quién sirve la infraestructura financiera del futuro.

Esta semana, el mercado sufrió una corrección profunda en un contexto de miedo extremo, con una caída de más del 5% en la capitalización total. Sin embargo, una gran emisión de nuevas stablecoins sugiere una posible acumulación por parte de capital que busca comprar en mínimos. Mientras tanto, algunos ecosistemas de cadenas públicas (por ejemplo, Sui) mostraron una resiliencia destacable y crecimiento a contracorriente, lo que indica que las oportunidades estructurales se hacen aún más evidentes en medio de la volatilidad.

Los antiguos “criptoactivos” y los “valores tradicionales” solo se diferenciarán en la etiqueta, sin que quede ninguna distinción esencial.