China aplica uno de los enfoques regulatorios más estrictos del mundo en materia de criptomonedas. El trading de criptoactivos, la operación de exchanges y la minería están ampliamente prohibidos, y los activos digitales no se reconocen como moneda de curso legal. Sin embargo, desde una perspectiva fiscal, los ingresos derivados de actividades relacionadas con las criptomonedas pueden seguir estando sujetos a la legislación tributaria vigente si se obtiene un beneficio económico. Las autoridades fiscales chinas se centran en la «sustancia económica» del ingreso más que en su legalidad, lo que significa que las ganancias o ingresos no declarados —independientemente de su origen— pueden estar sujetos a impuestos conforme a la Ley del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas o la Ley del Impuesto sobre Sociedades.
Las criptomonedas no están reconocidas en China como moneda legal ni como productos financieros lícitos. Tras el endurecimiento regulatorio de 2021, las transacciones con criptomonedas se clasifican como actividades financieras ilegales. No obstante, a efectos de la evaluación de ingresos o patrimonio, las criptomonedas pueden seguir considerándose una forma de propiedad virtual.
El tratamiento fiscal de las criptomonedas en China se deriva de la legislación existente y de diversos avisos normativos, entre ellos:
Aunque esta actividad es ilegal, los beneficios generados por la venta de criptomonedas —si se detectan— pueden ser tratados como ingresos sujetos a impuestos. Las autoridades fiscales evalúan si se ha obtenido un beneficio económico, independientemente de la legalidad de la operación.
Las operaciones cripto-a-cripto están prohibidas. Sin embargo, las ganancias realizadas pueden seguir considerándose ingresos imponibles si generan un beneficio financiero medible.
Las criptomonedas recibidas mediante minería, plataformas extranjeras, trabajos freelance u otros servicios digitales pueden tratarse como ingresos sujetos a impuestos si pueden valorarse y vincularse al contribuyente.
Los residentes fiscales chinos que obtengan ingresos en el extranjero —incluidos los relacionados con criptomonedas— pueden estar sujetos al impuesto sobre la renta si dichos ingresos se remiten a China, se utilizan en el país o son de algún modo rastreables.
Los ingresos relacionados con criptomonedas —cuando son evaluados— suelen tributar conforme a la escala progresiva del impuesto sobre la renta, con tipos que oscilan entre el 3 % y el 45 %, según la naturaleza y el importe del ingreso.
Las empresas que obtengan ingresos vinculados a actividades con criptomonedas pueden estar sujetas al impuesto sobre sociedades, generalmente a un tipo estándar del 25 %.
China no cuenta con un régimen independiente de imposición sobre las ganancias de capital para personas físicas. Las ganancias suelen tributar como parte del ingreso global o del ingreso empresarial.
Las personas físicas están obligadas a declarar todos los ingresos sujetos a impuestos en su declaración anual. Los ingresos procedentes de fuentes digitales, si son identificados, también pueden estar sujetos a obligaciones de declaración.
La Administración Estatal de Impuestos puede investigar incrementos patrimoniales no justificados, incluidos los ingresos derivados de actividades ilegales o prohibidas.
En los procedimientos de control, las autoridades pueden solicitar:
Dado que la actividad con criptomonedas es ilegal, las pérdidas no se reconocen a efectos de deducción fiscal. No se permite la compensación ni el arrastre de pérdidas.
Los NFT se encuentran en una zona gris regulatoria. Aunque ciertos coleccionables digitales pueden ser tolerados de forma limitada, el trading especulativo o la generación de ingresos con NFT pueden considerarse imponibles si se obtiene un beneficio económico.
Los tokens recibidos mediante airdrops pueden considerarse ingresos ocasionales si tienen un valor medible y se utilizan o convierten.
La participación en finanzas descentralizadas (DeFi) está prohibida en China. Cualquier ingreso identificado procedente de protocolos DeFi puede tratarse como ingreso ilegal y gravarse en consecuencia.
La actividad con criptomonedas en China conlleva importantes riesgos legales y regulatorios. El cumplimiento fiscal no legitima actividades prohibidas.
La fiscalidad china se centra en los ingresos y aumentos patrimoniales no justificados. Cualquier entrada financiera significativa puede atraer el escrutinio, independientemente de su origen.
La falta de declaración de ingresos puede dar lugar a liquidaciones retroactivas, multas, intereses de demora y sanciones administrativas o penales. Los casos relacionados con criptomonedas también pueden implicar la aplicación de la normativa sobre delitos financieros.
China sigue siendo una de las jurisdicciones más restrictivas del mundo en materia de criptomonedas. Aunque el trading y la minería están prohibidos, los ingresos derivados de criptomonedas pueden seguir estando sujetos a impuestos conforme a la legislación fiscal general si son detectados. Tanto particulares como empresas deben ser conscientes de la exposición fiscal existente, junto con los importantes riesgos legales asociados.

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