Francia clasifica las criptomonedas como «activos digitales» (*actifs numériques*), sujetos a un régimen fiscal específico según el artículo 150 VH bis del Código General de Impuestos. Las personas físicas tributan las ganancias patrimoniales a un tipo fijo del 30 % (el denominado «PFU» o *flat tax*), mientras que los traders profesionales pueden estar sujetos a un régimen distinto. Los ingresos procedentes de la minería, el staking y otras actividades cripto también están sujetos a impuestos. La administración tributaria francesa (*Direction Générale des Finances Publiques*, DGFiP) ofrece directrices detalladas a través de su portal oficial.
El Código General de Impuestos (artículo 150 VH bis) define las criptomonedas como activos digitales (*actifs numériques*). Esta clasificación incluye tokens, criptomonedas y otras unidades digitales relacionadas. La enajenación de activos digitales por parte de particulares de forma no profesional genera la tributación de las ganancias patrimoniales.
La fiscalidad de los activos digitales se rige principalmente por:
Es el principal hecho imponible para los particulares. La venta de criptomonedas por euros (u otra moneda fiat) genera una ganancia patrimonial calculada como la diferencia entre el precio de adquisición y el precio de venta.
La compra de bienes o servicios con criptomonedas se considera una enajenación sujeta a impuestos y requiere el cálculo de la ganancia patrimonial conforme al artículo 150 VH bis.
Las operaciones cripto a cripto no constituyen un hecho imponible. En Francia solo tributan las conversiones a moneda fiat o los pagos realizados con criptomonedas.
Las criptomonedas obtenidas mediante minería, staking, empleo, prestación de servicios, intereses o recompensas se consideran ingresos sujetos a impuestos. Dependiendo de la actividad, pueden aplicarse las normas del impuesto sobre la renta o de los beneficios industriales y comerciales (*BIC*).
Si la actividad de trading se considera habitual o profesional, las ganancias pueden tributar bajo los regímenes *BNC* o *BIC*, en lugar del régimen simplificado de activos digitales.
Las personas físicas se benefician de un tipo fijo único sobre las ganancias patrimoniales procedentes de activos digitales:
Solo se gravan las ganancias netas anuales. Las pérdidas pueden compensar las ganancias del mismo año fiscal, pero no pueden trasladarse a ejercicios posteriores.
Los tipos impositivos dependen de la categoría del ingreso y pueden corresponder a:
Las ganancias patrimoniales deben declararse mediante el formulario 2086 (*Formulaire 2086*). Los ingresos en criptomonedas se declaran a través de los formularios habituales del impuesto sobre la renta, según su naturaleza.
Los residentes fiscales en Francia deben declarar todas las cuentas de activos digitales en el extranjero (por ejemplo, cuentas en exchanges fuera de Francia) mediante el formulario 3916-BIS.
La DGFiP exige conservar documentación detallada, incluidos los costes de adquisición, historiales de transacciones, registros de exchanges y movimientos de monederos.
Las pérdidas pueden compensar las ganancias únicamente dentro del mismo año fiscal. A diferencia de otros países de la UE, Francia no permite trasladar las pérdidas de activos digitales a años futuros.
Los NFT se consideran activos digitales. Su conversión a moneda fiat genera una ganancia patrimonial sujeta a impuestos. Los creadores profesionales de NFT pueden estar sujetos a los regímenes *BNC* o *BIC*.
Francia no cuenta con una legislación fiscal específica para DeFi. La tributación depende de la sustancia económica de la operación: los intereses y recompensas se consideran ingresos, mientras que las conversiones a fiat generan ganancias patrimoniales.
Es imprescindible llevar un registro preciso de las adquisiciones, enajenaciones y eventos de ingresos. Las herramientas fiscales para criptomonedas pueden simplificar los cálculos del formulario 2086 y la declaración del PFU.
Varias plataformas cripto admiten el régimen PFU francés, el cálculo automático del coste de adquisición y la integración con los requisitos de declaración de la DGFiP.
No declarar ganancias, ingresos o cuentas en el extranjero puede dar lugar a sanciones económicas significativas. La DGFiP supervisa activamente las transacciones con criptomonedas, y los exchanges franceses deben reportar los datos de los usuarios conforme a la normativa AML y fiscal.
Francia ofrece un marco fiscal claro, centrado en las conversiones a moneda fiat y en los ingresos generados por actividades cripto. Con un tipo fijo del 30 % para particulares y obligaciones específicas de declaración de cuentas extranjeras, una correcta documentación y declaraciones anuales precisas son esenciales para cumplir con la normativa.

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